Comienza el fenómeno
En su primer contacto con la unidad en el autodromo de Bs. As. ,Pairetti quedo asombrado: “este auto es extraordinario, nunca maneje uno con tan buena tenida como este. Esta es solo una prueba, será necesario caminarlo mucho para poner todo a punto. También voy a necesitar un poco de tiempo para acostumbrarme al volante a la derecha”
El “fast-Chevrolet” como se lo conocía al principio, debuto en las 250 millas que se realizo el 23 de junio de 1968 en el autodromo porteño donde abandono por rotura del diferencial, pero lo producido en carrera cuando llego a puntear durante varias vueltas demostraba que Pairetti no estaba errado en su decisión y que era serio candidato para quebrar el dominio que por aquel entonces tenían las liebres 2. En menos de un mes hubo revancha, el 14 de julio en Córdoba, el Trueno Naranja fue invencible. Pairetti gano así su segunda carrera de la temporada, la primera había sido en Balcarce el 28 de abril con el Barracuda, y se mantenía firme en la lucha por el titulo. A la semana siguiente fue segundo en las 100 vueltas en el autodromo porteño. La tercera victoria de Pairetti llego el 18 de agosto, nuevamente en Córdoba con la disputa de los 250 kilómetros.
Luego vinieron dos abandonos, primero en Bs As (1 de setiembre) con el “nene” Garcia Veiga al volante – Pairetti se la cedió porque arreglaba su participación en la F2 en Europa – y luego en Allen (22 de setiembre). El primero fue por la rotura del embrague y el siguiente – nuevamente con “il matto” al volante – por inconvenientes en la presión de aceite.
Se repuso de nuevo con un triunfo en Bs. As (29 de setiembre), pero volvieron las deserciones. En San Juan (6 de octubre) por rotura de diferencial y en Bs. As (13 de octubre) por una pinchadura en el radiador de aceite. Pero el año terminaría bien para el Trueno Naranja y por supuesto para Pairetti. Con sendos segundos puestos en Rafaela (3 de noviembre) y Córdoba (17 de noviembre) llego a la consagración: el tan ansiado titulo de Turismo carretera.
En el 69 Pairetti volvió a cambiar y corrió la temporada de TC con el Nova-Chevrolet o Nova naranja (casco de una liebre 3 con la mecánica Chevrolet), el trueno paso a manos de su eterno amigo Garcia Veiga quien, por esas cosas del automovilismo, no llego a igualar los resultados del 68. a pesar de eso, el Trueno Naranja se gano el respeto de todo el mundo. Nació del ingenio de Steven y se consagro por decisión del publico, y eso no es poco.