Historia de las más importantes fábricas Argentinas de juguetes.
La industria juguetera en el país no afloró en toda su plenitud hasta después de terminada la segunda guerra mundial, momento hasta el cual los niños argentinos se divertían principalmente con juguetes foráneos.
La fábrica Buby operó desde 1954 hasta 1992, produciendo automóviles a escala en metal, como la Estanciera IKA y el Cross Country Rambler . En tamaño mucho menor, produjo más de un centenar de modelos de otros vehículos. Los autitos Buby se destacaron por su alta calidad, siendo reconocidos en el mundo entero. Ahora la situación se invertía, ya que eran las empresas europeas y americanas quienes copiaban las producciones argentinas de Buby, ya que esta fue la primera empresa mundial en ponerle dirección y suspensión a los autos a escala.
Gorgo Hnos ., luego llamada Gorgo S.A ., también se especializó en la producción de automóviles pero con la particularidad de un moderno sistema de propulsión a fricción en lugar de la vieja cuerda.
Otras importantes firmas de la época fueron San Mauricio , Saxo , que producía juguetes de pila, Galgo , Arturito , que fabricaba trompos de latón y manijas de madera, Rodeo , que producía revólveres de cebita que imitaban al Colt Frontier, Ideal , que empleó un irrepetible plástico metalizado, Bambi , Chivi (creadora del primer batimovil de plástico nacional), Duravit , que producía automóviles de caucho irrompibles, y Hércules , productora (al igual que Birmania) de vehículos anfibios. Terry (entre los años 1935 y 1937), de Carlos Rodríguez Zamboni, Austradia desde 1953 y Roche entre 1963 y 1975, ambas de Fernando Chedel, fueron otras firmas de relevancia nacional.
En la década del ´70, debido al bajo costo de la mano de obra, las empresas extranjeras, principalmente norteamericanas, trajeron al país sus matrices, bajando los costos producidos por la importación y dando al mercado local una considerable baja de precios.
Actualmente, la profunda crisis económico-político-social de la Argentina generó la destrucción de la industria nacional, el cierre inescrupuloso de fábricas tocó también, como no podía ser de otra manera, a la industria juguetera. Hoy en día, la enorme mayoría de los juguetes con que se divierten los niños argentinos es de producción extranjera.
La impetuosa y fuerte industria nacional del juguete ha quedado relegada a un simple recuerdo de un pasado lejano añorado por los grandes niños del presente.
La reciente devaluación de la moneda argentina provocó cierto cese en las importaciones, pero las empresas locales aún no logran convertir esto en una cuestión favorable, ya que no están en condiciones de invertir dinero en matricerías y en mano de obra, porque el consumo interno a decrecido considerablemente y el crédito bancario es inexistente.
La enorme mayoría de juguetes de producción local actual son de plástico y sin demasiado diseño, lo cual provoca una involución visible para la industria nacional y para el entretenimiento infantil.
ésta información fue obtenida de : www.ba-toymuseum.com